Prevenir para liderar: recomendaciones y claves para el sector comercial y de servicios ante el fenómeno de El Niño

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La Federación de Cámaras Empresarias del Comercio y Otras Actividades de la Provincia de Santa Fe (FECECO) acerca a sus entidades adheridas y al entramado productivo regional un conjunto de lineamientos preventivos frente a la consolidación del fenómeno climático El Niño.

Aunque habitualmente las contingencias climáticas extremas se asocian de manera directa al sector agropecuario, sus efectos impactan de lleno en el desarrollo habitual del comercio y los servicios, provocando anegamientos urbanos, interrupciones en los suministros energéticos, demoras en las cadenas logísticas y variaciones bruscas en los patrones de consumo.

En este contexto, desde nuestra Federación instamos a las cámaras asociadas y a los comercios a realizar un monitoreo activo de las obras y disposiciones complementarias de prevención instrumentadas por el Gobierno Provincial y los gobiernos locales. Es fundamental verificar que los trabajos de infraestructura avancen según los plazos proyectados y, ante cualquier anomalía o retraso, canalizar las presentaciones formales que correspondan. FECECO se encuentra a entera disposición para acompañar este seguimiento institucional y articular las gestiones necesarias ante las autoridades de prevención.

Asimismo, y con el objetivo de resguardar el patrimonio, mitigar riesgos y garantizar la continuidad operativa de cada local o empresa, sintetizamos las cuatro medidas fundamentales de preparación interna:

1. Infraestructura y protección física

La prioridad inmediata para cada establecimiento es blindar las instalaciones frente a precipitaciones intensas y tormentas severas:

  • Mantenimiento preventivo: Realizar una limpieza profunda de canaletas, techos, rejillas y bajadas pluviales. Una falla menor en el drenaje puede derivar en filtraciones que afecten mercadería, equipamiento informático o instalaciones eléctricas.

  • Resguardo de mercadería vulnerable: Elevar el stock almacenado en depósitos o plantas bajas utilizando tarimas (pallets) y estanterías en altura.

  • Sistemas de contención: Disponer de barreras o compuertas antidesbordes en accesos a nivel de calle si la zona es propensa a anegamientos permanentes.

  • Seguridad eléctrica: Auditar tableros, aislamientos y sistemas de puesta a tierra, recomendando contar con llaves térmicas sectorizadas para aislar áreas afectadas sin paralizar todo el inmueble.

2. Continuidad operativa y respaldo energético

Las inclemencias climáticas suelen generar interrupciones en los servicios públicos esenciales, por lo que es vital planificar la resiliencia operativa:

  • Autonomía energética: Contar con sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS) para servidores, cajas registradoras y terminales de cobro electrónico. Para rubros que dependen de la cadena de frío (alimentos, gastronomía, salud), se recomienda evaluar el alquiler o mantenimiento de generadores propios.

  • Conectividad alternativa: Disponer de una conexión a internet móvil de respaldo para evitar que la facturación y los cobros con medios digitales se detengan durante una caída del servicio de fibra óptica.

  • Resguardo de información: Realizar copias de seguridad (backups) periódicas en la nube de toda la base administrativa, contable y de clientes.

3. Logística y gestión de inventario

Las complicaciones en el transporte vial exigen ajustar la planificación de stock y la relación con proveedores:

  • Tiempos de entrega: Identificar los insumos críticos y acordar planes de contingencia con distribuidores alternativos o ajustar las frecuencias de pedido antes de posibles alertas meteorológicas.

  • Stock estratégico: Evaluar un incremento moderado en el stock de seguridad de productos de alta rotación para prevenir situaciones de desabastecimiento ante cortes de rutas o accesos logísticos comprometidos.

4. Capital humano y seguridad laboral

El resguardo de la integridad física de los colaboradores es primordial para toda organización:

  • Protocolos de emergencia: Definir procedimientos claros de evacuación, corte general de suministros y canales de comunicación interna ante eventos meteorológicos extremos.

  • Flexibilidad operativa: Establecer esquemas de trabajo remoto o flexibilidad horaria para las áreas administrativas y de gestión durante jornadas con alerta meteorológica severa, disminuyendo los riesgos de traslado y exposición en la vía pública.

La improvisación no es una opción viable frente a eventos climáticos adversos. Desde el sector comercial y de servicios, anticiparse con un plan claro de gestión de riesgos no solo protege la unidad de negocio, sino que fortalece la resiliencia y la capacidad de recuperación de toda la comunidad santafesina.